A veces los hombres se enfrentan a una enfermedad tan desagradable como la prostatitis bacteriana. Para comenzar el tratamiento a tiempo, es importante saber por qué signos se puede identificar la enfermedad y qué diagnóstico y terapia se necesitarán.
La prostatitis bacteriana es una enfermedad infecciosa de la glándula prostática. Los síntomas de la enfermedad incluyen dolor en el perineo, aumento de la temperatura corporal, intoxicación del cuerpo y otros signos. Tal condición puede requerir hospitalización de emergencia, ya que puede representar una amenaza para la salud y la vida del paciente.
Formas de prostatitis bacteriana.
Según el curso y los síntomas, la prostatitis bacteriana se divide en dos formas: aguda y crónica.
Agudo
La forma aguda aparece inesperadamente y se acompaña de varios síntomas desagradables. La forma aguda de prostatitis bacteriana requiere intervención médica inmediata. Este proceso patológico es provocado por E. coli, estafilococos y enterobacterias.
La prostatitis aguda se diagnostica fácilmente mediante pruebas de laboratorio. Los síntomas pronunciados y el cuadro clínico permiten un diagnóstico inequívoco. Esta forma de prostatitis se trata de forma integral mediante medicamentos y fisioterapia.
crónico
La prostatitis bacteriana crónica tiene un agente patógeno que puede determinarse mediante pruebas y estudios de laboratorio. Los principales patógenos son gonococos, clamidia, ureaplasma, micoplasma. El proceso inflamatorio también puede ser causado por la bacteria de la tuberculosis o el hongo Candida si un hombre tiene infección por VIH.
Tipos de prostatitis bacteriana
La prostatitis bacteriana se clasifica según el tipo de patógeno:
- tuberculosis (bacilo de Koch);
- gonorrea (gonococos);
- hongos (varios tipos de hongos);
- clamidia (clamidia);
- viral (patógenos del herpes, virus del papiloma humano, influenza);
- mixto (varias infecciones diferentes).
Es posible determinar cuál fue exactamente el agente causante solo en condiciones de laboratorio, ya que los síntomas son los mismos para todos.
Causas y factores de riesgo.
Las bacterias penetran en la próstata y provocan prostatitis aguda o crónica. Las enfermedades de transmisión sexual también pueden causar esta enfermedad. En algunos casos, no se puede determinar la causa.
Patógenos La prostatitis bacteriana se considera:
- coli;
- Klebsiella;
- Proteo;
- enterococo fecal;
- Pseudomonas aeruginosa.
Posible razones microbiológicas prostatitis son:
- estafilococos (saprofitos, aureus, epidérmicos);
- micoplasma genital;
- clamidia trachomatis;
- ureaplasma;
- Tricomonas.
k factores de riesgo Las infecciones de la próstata con el posterior desarrollo del proceso inflamatorio en forma de una u otra forma de prostatitis bacteriana son:
- reflujo intraprostático (reflujo de orina hacia los conductos de la próstata durante la micción);
- lesiones pélvicas;
- sexo anal sin protección;
- infecciones del tracto urinario;
- la presencia de un catéter uretral permanente o cateterismo periódico de la vejiga;
- intervenciones diagnósticas y terapéuticas transuretrales;
- VIH/SIDA;
- Biopsia de próstata previa.
Síntomas de la prostatitis bacteriana.
Por lo general, en la prostatitis bacteriana, los síntomas aparecen tan pronunciados que es difícil no prestarles atención. Los signos de la enfermedad incluyen:
- temperatura corporal alta (generalmente más alta en el ano que en las axilas);
- fiebre y escalofríos;
- micción difícil y dolorosa, especialmente por la noche;
- posible desarrollo de estreñimiento debido al agrandamiento de la próstata;
- dolor en la parte inferior del cuerpo (espalda baja, perineo, parte inferior del abdomen);
- intoxicación general del cuerpo;
- secreción de la uretra y sangre en el semen.

Etapas de la prostatitis bacteriana.
El cuadro clínico de la prostatitis bacteriana se manifiesta según la etapa de la enfermedad y el grado de participación del tejido prostático en el proceso inflamatorio. Dividido:
- Prostatitis primaria o catarral. Caracterizado por la inflamación de las paredes de la glándula prostática. Es muy posible curarlo con antibióticos en 10 días.
- Secundario o folicular. Caracterizado por la formación de úlceras en el tejido glandular. Acompañado de alta temperatura. Esta forma también se trata eficazmente con fármacos antibacterianos.
- Terciario o parenquimatoso. El proceso patológico en esta etapa se extiende a todo el órgano: la próstata aumenta de tamaño, se hincha y cambia de forma. Si no recibe un tratamiento oportuno, la etapa terciaria puede convertirse en prostatitis crónica.
Posibles complicaciones y consecuencias para los hombres.
Las consecuencias y complicaciones de la prostatitis bacteriana incluyen:
- vesiculitis (inflamación de las vesículas seminales) – manifestada por dolor en la ingle, eyaculación precoz, erección dolorosa;
- coliculitis (inflamación del tubérculo seminal), caracterizada por una variedad de síntomas: ardor y cosquilleo en la uretra posterior, dolor durante el orgasmo, sangre en el semen;
- violación de la potencia;
- esclerosis de próstata;
- esterilidad;
- quiste de próstata;
- absceso de próstata;
- Piedras en la glándula prostática.
El síndrome de dolor pélvico crónico es una de las graves consecuencias de la prostatitis crónica.
El proceso inflamatorio asintomático es la forma más leve en cuanto a la ausencia de molestias. Este tipo de prostatitis se diagnostica cuando se desarrollan complicaciones en la función reproductiva.
¿Es la prostatitis bacteriana peligrosa para las mujeres?
La prostatitis no ocurre en mujeres, pero sus graves consecuencias son comunes. Si un hombre sufre de prostatitis bacteriana, es simplemente irresponsable decir que la mujer no está en peligro: clamidia, ureaplasma, tricomonas, micoplasmas, gonococos, gardnerella y otras infecciones que recibió de su pareja representan un grave peligro para la mujer y conducen al desarrollo de diversas enfermedades ginecológicas.
¿Qué médico te está tratando?
urólogo Es considerado el principal especialista que se ocupa del diagnóstico y tratamiento de condiciones patológicas del sistema genitourinario.
Andrólogo. A pesar de que la andrología pertenece a una rama de la medicina bastante joven, los especialistas en este campo están ocupando gradualmente su lugar en el tratamiento de enfermedades del sistema genitourinario masculino. La ventaja de este médico es su enfoque limitado. A diferencia de un urólogo, que trata enfermedades del sistema genitourinario masculino y femenino, un andrólogo se especializa exclusivamente en problemas masculinos.
Diagnóstico de prostatitis bacteriana.
Si se sospecha prostatitis de naturaleza bacteriana, se realizan una serie de exámenes, que incluyen:
- raspados y frotis para detectar infecciones;
- cultivos para flora y sensibilidad a los antibióticos;
- Un análisis de sangre general ayuda a detectar un proceso inflamatorio cuando hay un aumento en la cantidad de leucocitos, un aumento en la VSG;
- espermograma, que examina la disminución en la cantidad de espermatozoides y la alteración de la motilidad;
- muestra de orina de tres vasos (estudia cambios inflamatorios en la orina);
- análisis de orina general;
- análisis de secreción prostática;
- Uroflujometría: control de la cantidad diaria de orina.
Su médico podrá evaluar qué tan agrandada está su próstata realizando un tacto rectal. Para aclarar el diagnóstico, su médico puede derivarlo a una ecografía transrectal.
Tratamiento de la prostatitis bacteriana.
Como tratamiento para la prostatitis bacteriana, se prescriben medicamentos, fisioterapia, remedios caseros y, en casos graves, cirugía.
Tratamiento farmacológico
El tratamiento farmacológico de la prostatitis se lleva a cabo utilizando varios grupos de fármacos. Estos pueden ser antibióticos para neutralizar el agente infeccioso. Sin embargo, no siempre ayudan, ya que la glándula prostática absorbe mal los antibióticos del grupo de las penicilinas y fluoroquinolonas protegidas.
El ciclo de tratamiento suele ser de 10 a 14 días y es obligatorio completarlo, porque si no se trata la prostatitis bacteriana, volverá a aparecer. También se recetan vitaminas y medicamentos para fortalecer el sistema inmunológico.

Intervención quirúrgica
El médico sugiere una intervención quirúrgica para la prostatitis si no se ha logrado ningún resultado en el tratamiento del paciente con medicamentos, fisioterapia o métodos de tratamiento alternativos.
Las intervenciones quirúrgicas incluyen los siguientes procedimientos:
- Resección transuretral de la glándula prostática. Se extrae la parte interna del órgano. La cirugía es el mejor y más utilizado tratamiento endoscópico para la hiperplasia prostática benigna.
Para realizar esta intervención, el paciente se somete a una serie de pruebas, entre ellas análisis de sangre y orina. La operación se realiza bajo anestesia espinal, pero también se puede utilizar anestesia general. No quedan cicatrices tras la operación. Las desventajas incluyen dolor al orinar en los primeros días después del procedimiento. - Cirugía láser. El láser destruye el tejido enfermo. Al mismo tiempo, el tamaño de la próstata disminuye y los vasos se “sellan” y no sangran. La operación se realiza sin incisiones y el postoperatorio es de sólo tres días. Antes de la intervención se realizan análisis de sangre y orina, así como una ecografía del tracto urinario y, según prescripción médica, una biopsia de próstata.
Este método no es eficaz si el volumen de la próstata es grande. - Prostatectomía abierta. La operación se realiza en los casos en que la próstata está muy agrandada, en presencia de complicaciones y en caso de daño a la vejiga.
El cirujano hace una incisión en la parte inferior del abdomen o entre el escroto y el ano. Se extirpa parte de la próstata o toda la próstata.
Antes de la operación se realizan ecografías, resonancias magnéticas y citoscopias, además de análisis de sangre y orina y una prueba del antígeno prostático específico.
Una de las ventajas de la operación es su eficacia en el tratamiento de la próstata y problemas relacionados. Las desventajas incluyen un largo período de recuperación postoperatoria (más de un mes), así como problemas con la función eréctil. - Incisión transuretral de la glándula prostática. El médico no extirpa el tejido prostático, solo hace una incisión para aliviar la presión sobre la uretra, facilitando así la micción. Antes de la operación se realizan análisis de sangre y orina, así como una ecografía del tracto urinario.
Las ventajas del procedimiento son que los síntomas de la prostatitis se alivian sin riesgo de desarrollar eyaculación retrógrada y no se requiere una recuperación a largo plazo. La desventaja es que aún es necesario seguir tratando la prostatitis. - Drenaje de absceso prostático. El médico abre el absceso a través del perineo o el recto, corta la piel y el tejido subcutáneo e inserta un drenaje con pus en la cavidad para su eliminación.
Antes de la operación, se realiza una consulta con un proctólogo y se realizan análisis de sangre y orina.
Las ventajas de la operación incluyen la ausencia de riesgo de pérdida de funciones sexuales. Las desventajas son que es posible que el absceso no se elimine por completo y que las bacterias puedan propagarse por todo el cuerpo.
La cirugía de prostatitis en hombres suele ser el último recurso para la prostatitis bacteriana crónica asociada con complicaciones de cualquier tipo.
Fisioterapia
En el tratamiento complejo de pacientes diagnosticados con prostatitis, los métodos de influencia física son de gran importancia. Como resultado de los procedimientos fisioterapéuticos, mejora lo siguiente:
- circulación sanguínea;
- drenaje linfático, que promueve la eliminación de productos de descomposición de microorganismos;
- circulación sanguínea y linfática, por lo que se resuelven los infiltrados inflamatorios;
- salida de sangre y linfa, lo que ayuda a reducir la congestión en la pelvis;
- metabolismo;
- actividad de las membranas celulares, lo que facilita la penetración de fármacos activos en la célula.
La fisioterapia para la prostatitis bacteriana incluye los siguientes métodos:
- Electroforesis. Impacto en el cuerpo con iones, lo que ayuda a aliviar la inflamación y eliminar el dolor.
- Fisioterapia con láser. El láser ayuda a aliviar el dolor en el perineo y mejora el flujo sanguíneo en los órganos pélvicos. Mata las bacterias y elimina los productos de desecho de organismos nocivos.
- Magnetoterapia. Al realizar este procedimiento, mejora la permeabilidad de los tejidos y aumenta significativamente la eficacia de la terapia con medicamentos. Además, con la ayuda de la magnetoterapia se alivian la hemodinámica y la congestión.
Ejercicios para la prostatitis bacteriana.
La gimnasia para la prostatitis crónica hace que los músculos de la zona pélvica se contraigan, lo que garantiza una diferencia de presión intraabdominal. Esto promueve el flujo sanguíneo a la próstata. El ejercicio físico tonifica el sistema nervioso, obliga a trabajar a las glándulas suprarrenales y elimina los efectos residuales de las enfermedades inflamatorias de la próstata.
Puedes hacer los siguientes ejercicios en casa:
- El hombre se sienta sobre una pelota de goma y rueda de izquierda a derecha, saltando ligeramente. Esto ayuda a fortalecer los músculos del suelo pélvico y los oblicuos.
- Ejercicios de Kegel. Apriete los glúteos tanto como sea posible durante 5 a 10 segundos y luego relaje los músculos. Este ejercicio se realiza de 20 a 50 veces.
- Tumbado boca arriba, doble las rodillas y apoye los talones en el suelo. Levante lentamente la pelvis mientras mantiene la parte superior de la espalda presionada contra el suelo. Cuando la pelvis esté en el punto superior, debes congelarte durante 15 segundos y luego volver a la posición inicial. Número de repeticiones – 10-15 veces.
Realizando un masaje
Para lograr resultados, se realizan ejercicios todos los días y también se complementan con un masaje de próstata, que se puede realizar de forma independiente o con la ayuda de masajeadores especiales.
El automasaje de próstata se realiza de la siguiente manera:
- Una hora antes del procedimiento, beba un litro de agua para mantener la vejiga llena.
- Limpiar los intestinos con un enema a base de una solución de permanganato de potasio o infusión de manzanilla. Se debe enjuagar el perineo.
- Se deben lavar bien las manos y cortar las uñas.
- Es necesario utilizar un guante o condón en el dedo que se utilizará para el masaje.
- La superficie de goma de la capa protectora se lubrica con vaselina, lubricante o crema para bebés.
- Acuéstese en una posición cómoda e introduzca el dedo en el ano hasta una profundidad de 5 cm.
- Puede sentir la glándula prostática en la pared frontal y comenzar a estimularla con suaves caricias desde los lados hacia el centro.
- En las zonas duras la presión se aumenta gradualmente y en las zonas blandas se reduce.
- En la etapa final, se realizan movimientos de caricia hacia abajo a lo largo del surco central.
- Retire con cuidado el dedo del ano.

Durante el masaje se deben liberar de 3 a 5 gotas de líquido (jugo de próstata). Inmediatamente después del masaje debes ir al baño y vaciar la vejiga.
Terapia dietética
Para la prostatitis, es necesario reducir al máximo el consumo de alcohol y cigarrillos. Los médicos también recomiendan excluir de la dieta:
- alimentos grasos, en particular carne, ya que la grasa es una fuente de colesterol "malo", que altera la circulación sanguínea y afecta negativamente a la próstata;
- bebidas energéticas y sintéticas;
- especias;
- picante y ahumado.
Se recomienda comer alimentos hervidos y al vapor, muchas verduras y hierbas.
Remedios populares
Semillas de calabaza. Las semillas de calabaza son un remedio antiguo para el tratamiento de la prostatitis. Contienen mucho zinc, que es necesario para el cuerpo masculino. Es necesario comer 30 semillas al día antes de las comidas.
Ramas de avellano. Hervir varias ramas de avellano junto con las hojas en agua durante 20 minutos, dejar reposar hasta que la decocción adquiera un color marrón rojizo. Un curso de una semana es suficiente para curar.
Corteza de álamo temblón. La corteza de álamo se debe recolectar al comienzo del período de flujo de savia, antes de que se abran los cogollos. Esto es aproximadamente la segunda quincena de abril. Secar la corteza en el horno, coger 100 g, trocearla y ponerla en un tarro de medio litro. Vierta 200 g de vodka para cubrir completamente la corteza. Cierra el frasco y ponlo en un lugar oscuro durante 2 semanas. Después de 2 semanas, filtrar. Tome 1 cucharadita en tres cursos de tres semanas con un descanso de 10 días.
Pronóstico de la prostatitis bacteriana
El pronóstico de la prostatitis de origen bacteriano depende del estadio y del tipo de enfermedad. La duración de la enfermedad también afecta el pronóstico: cuanto más tiempo se mantiene la inflamación, más tiempo se tarda en tratar las complicaciones de la prostatitis.
En la prostatitis aguda, el pronóstico es favorable. La prostatitis bacteriana crónica es una forma a menudo recurrente, incluso cuando se prescribe una terapia conservadora. Con el tratamiento a largo plazo de la forma crónica, pueden ocurrir cambios en la potencia.
Medidas de prevención
La prevención de la prostatitis bacteriana se puede dividir en primaria y secundaria.
Prevención primaria de la prostatitis:
- estilo de vida saludable;
- buena nutrición;
- practicando deportes.
Las medidas preventivas en casa son importantes: realizar ejercicios que activen el flujo sanguíneo en los órganos problemáticos y mejoren el tono muscular.
Los hombres también deberían aprender los ejercicios de Kegel. Fueron diseñados para la recuperación posparto de la mujer, pero también entrenan los músculos anales y el recto del hombre.
Los ejercicios de gimnasia son útiles: bicicleta, abedul, puente, velas. Entrenan los músculos pélvicos. Se recomienda realizar balanceos de piernas, ejercicios de contención de la respiración y tomar una ducha de contraste.
Prevención secundaria de la prostatitis:
- tratamiento farmacológico;
- examen periódico por parte de un urólogo, independientemente de los síntomas;
- someterse a exámenes trimestrales dentro de un año después del tratamiento y, posteriormente, una vez cada seis meses.
Para la prevención secundaria, se utilizan supositorios rectales. Actúan a través del recto. Por lo general, estos medicamentos tienen pocas contraindicaciones. También se recetan medicamentos biológicamente activos para prevenir las recaídas de la prostatitis bacteriana.
Cuanto antes se detecte la prostatitis, más fácil será de curar. Por lo tanto, no se deben descuidar las visitas periódicas al médico. Después del diagnóstico, el médico seleccionará los medicamentos adecuados y prescribirá un curso terapéutico. Si la enfermedad progresa, el uso oportuno de medicamentos aliviará rápidamente los síntomas y le ayudará a mantenerse activo y productivo.
























